La participación activa de las mujeres en las esferas públicas y colectivas es un tema de análisis y reivindicación recurrente en la teoría y política feminista. El foco de atención suele proyectarse sobre el ejercicio de la ciudadanía, la toma de decisiones, el liderazgo de grupos… cuestiones sin duda importantes pero que dejan de lado el uso mismo de la palabra como instrumento de agencia de las mujeres.
Consultoría de igualdad
La necesidad de oirse
Con motivo del 8 de marzo, el pasado sábado día 5 realicé en Majadahonda un taller sobre participación verbal femenina. El trabajo sobre el uso de la palabra en los espacios políticos tiene algunas particularidades respecto a otros ámbitos. Generalmente, quienes participan de estos espacios esperan de sí mismas un posicionamiento, y el colectivo espera de ellas también algún tipo de expresión pública.
Comunicación situada
Toma la palabra. Mujeres en la arena pública
Las mujeres no hacemos un uso de la palabra tan recurrente como nos gustaría. He acudido a decenas de talleres, a numerosos Congresos y Encuentros de diverso tipo, he participado en asambleas, colectivos y espacios de intercambio político y social…. y las mujeres, siempre, callamos más.
Comunicación femenina e imaginación
Ayer, Marina Lorenzo y yo dimos un taller sobre comunicación en el espacio que las Ladies that UX de Madrid tienen en el Google Campus. A la intervención la llamamos «Ladies that Talk»; mi parte se centró en el autodiagnóstico y la de mi compañera en los elementos que caracterizan el proceso de comunicación. Aquí te cuento cómo fue.
La embarazada soy yo, perdona
No sé si alguna vez habréis escuchado decir aquello de “estamos embarazados”. Yo sí. Se lo he escuchado a mujeres y a hombres. Estas mujeres, al quedarse embarazadas y durante el proceso de gestación, incorporan un raro giro en el lenguaje para incluir en su embarazo a su pareja varón heterosexual. Así, en vez de anunciar con alegría «estoy embarazada» dicen, con la misma alegría: «estamos embarazados». Estos hombres, para dotarse ellos de protagonismo en el maravilloso acontecimiento parejil, porque están muy contentos y porque ellos lo valen, van y dicen: «estamos embarazados». Ay, ay, ay.
